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Los profesores empiezan a poner las notas a lo largo del mes de mayo, aunque hasta junio tienen tiempo suficiente para realizar alguna modificación. En las escuelas abunda la curiosidad y las ganas de aprender. Además, hay niños que tienen más facilidades y otros que tienen un proceso de aprendizaje distinto, pero que con la ayuda de los maestros termina de llegar al ritmo del resto de compañeros.

Esta semana, uno de los colegios de nuestra Isla cambió los pupitres por una clase al aire libre en el CN Metropole. Dentro de su programa de visitas a distintas instalaciones, el alumnado del Centro de Educación Infantil y Primaria Fernando Guanarteme estudió una lección diferente con la piscina ‘Argimiro García’ como protagonista, donde los jóvenes de 1º y 2º aprendieron a dar sus primeras brazadas.

Las pizarras de las aulas dieron paso a las aguas metropolistas con un objetivo claro, el desarrollo competencias claves como: “la convivencia entre compañeros, la autonomía para que se vistan solo y la primera experiencia con una piscina”, detalló una de las profesoras del centro.

El colegio se apuntó a su tradicional visita al CN Metropole, aprovechando las buenas temperaturas para que los estudiantes tuvieran la posibilidad de entrar en contacto con las aguas, porque como admitió su profesora, “algunos no han visto ni han nadado en una piscina”, aseguró. Por ello, el centro educativo queriendo impulsar la enseñanza de los más pequeños en un entorno fuera de las cuatro paredes de un aula, decidieron volver a nuestras instalaciones.

Así, los jóvenes pudieron realizar distintas actividades centradas en el disfrute y la mejora social fuera del entorno de las pizarras, maximizando valores y destrezas útiles en su desempeño académico. Después de unas primeras demostraciones acuáticas, con las pertinentes explicaciones de profesores y de nuestros monitores, los alumnos de Primero y Segundo progresan adecuadamente.