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Autores: Pedro Estévez, Ernesto León y Eduardo Araujo (*)

«Los grandes perjudicados por la decisión de cambiar el Campeonato de Canarias a Tenerife solamente seis días antes son los nadadores»

El diario CANARIAS7 ha publicado en su edición de hoy viernes un artículo de opinión firmado por tres presidentes de clubes de natación de Gran Canaria. La decisión de la Federación Canaria de variar la sede del Campeonato de Canarias de Invierno ha motivado que muchos nadadores de la isla de Gran Canaria no puedan acudir, debido a que esa decisión se comunicó hace seis días.

A continuación, reproducimos el artículo de manera íntegra:

La Federación Canaria de Natación ha decidido celebrar este próximo fin de semana el Campeonato de Canarias Infantil, Júnior y Absoluto de Natación de Invierno. Estaba previsto que se llevara a cabo en el Club Natación Metropole hace quince días, el fin de semana del 22 al 24 de enero, pero el empeoramiento de la situación epidemiológica en Gran Canaria y la entrada de la isla en el nivel 3 de alerta sanitaria por el Covid-19, con el consiguiente endurecimiento de las medidas de prevención, impidió su celebración. Dos semanas después, Gran Canaria continúa con las mismas restricciones para la realización de eventos deportivos.

El pasado sábado, de forma sorpresiva, la Federación Canaria de Natación anunció su decisión de cambiar de sede y celebrar el campeonato los días 5, 6 y 7 de febrero en la piscina Acidalio Lorenzo de Santa Cruz de Tenerife. En la práctica, dejaba a los equipos tan solo cuatro días hábiles, de lunes a jueves, para organizar el inesperado desplazamiento, con la dificultad añadida de las actuales circunstancias sanitarias.

Esta decisión unilateral de la Federación, adoptada sin el más mínimo debate, ni siquiera en la Comisión Técnica establecida al efecto, ha generado el malestar de clubes, entrenadores, deportistas y afición. Existían otras alternativas. Bastaba con abrir una rápida consulta para conocerlas. Una de ellas, con la que la práctica totalidad de la natación canaria estaría de acuerdo, es la celebración de un campeonato por fases insulares, organizando la competición en diferentes islas, a medida que el control de la pandemia lo permita.

Se trataría de mover el campeonato por las islas para evitar que se tengan que desplazar los nadadores. Sería la solución más idónea para ofrecer la oportunidad de participar a los clubes y nadadores de todas las islas, cumpliendo con las medidas de prevención y minimizando los riegos de transmisión de la enfermedad.

Los clubes de Gran Canaria, los más afectados por la decisión, con dos terceras partes de los deportistas inicialmente inscritos, hemos pedido a la Federación que reconsidere su postura, para que el campeonato pueda celebrarse con las debidas garantías. Le hemos recordado que en los niveles 3 y 4 de alerta, actualmente vigentes en las islas de Gran Canaria y Lanzarote, está restringida la entrada y salida de personas de estas islas, sin que la participación en competiciones deportivas de ámbito autonómico esté contemplada entre las excepciones de tal restricción.

Y le hemos explicado que, aún contando con una hipotética autorización de las autoridades sanitarias, el desplazamiento de más de 200 nadadores de Gran Canaria a Tenerife, muchos de ellos menores de edad, sería una verdadera temeridad. Por la seguridad de nuestros deportistas y por responsabilidad con el conjunto de la sociedad hemos decidido no participar.

Los grandes perjudicados de todo esto son los nadadores, que ven truncadas sus ilusiones de poder competir después de tanto esfuerzo. Pese a las circunstancias de todos estos meses, nuestros nadadores no se han rendido. Mantuvieron la forma en sus casas, realizando entrenamientos a distancia, y desde que pudieron tirarse a la piscina no han dejado de aplicarse en cada entrenamiento por seguir mejorando sus marcas. Ahora, esta inexplicable postura de la Federación les deja sin la merecida recompensa. La natación es un deporte frágil, duro, ingrato. La Federación haría bien en ser más sensible con los nadadores para evitar el desánimo, la frustración, las ganas de abandono que ha provocado en muchos de ellos.

Son tiempos duros para todos. La pandemia está impactando con fuerza en todos los ámbitos, también en el deporte. Nos está obligando a afrontar problemas complejos y situaciones inéditas. Pero es en los momentos más difíciles cuando se conoce el verdadero valor de las personas. Es justo ahora cuando todos los que tenemos alguna responsabilidad en la gestión y representación de los intereses colectivos debemos dar lo mejor de nosotros mismos. No cabe el bajar los brazos, dimitir ni abandonar. Tampoco es aceptable el ensimismamiento, la imposición o la unilateralidad.

Toca apostar por el entendimiento, el diálogo, el consenso y la unidad de acción. Señor presidente de la Federación Canaria de Natación, don José Maroto, la mano de los clubes sigue tendida en busca de la mejor solución para nuestros deportistas. Pactar, dialogar y llegar a un acuerdo satisfactorio no es solo una opción. Es nuestra obligación.

(*) Pedro Estevez es presidente del CN Las Palmas, Ernesto León, del CN Salinas, y Eduardo Araujo, del CN Metropole.