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Esos guantes con la firma de José Luis Abajo Gómez, alias ‘Pirri’ que ya atesoran varios de los alumnos de la Escuela de Esgrima del CN Metropole tienen un gran valor simbólico.

En 2008 hizo historia, en los Juegos de Pekín 2008, al ser el primer español en conseguir una medalla, de bronce, en una cita olímpica. Y en febrero de 2021 se convertía en el presidente de la Federación Española de Esgrima.

Su objetivo está claro: «Tenemos que impulsar nuestro deporte. Uno de mis principales objetivos para 2021 es sacar un calendario y hacer actividad, cumpliendo con todos los protocolos. Eso genera movimiento y lo contrario es la muerte del deporte. Necesitamos actividad en los clubes…»

Y en busca de esa actividad en los clubes, visitaba el CN Metropole, que poco a poco se va convirtiendo de la mano experta de Dianicely Marín, junto a Erik Amalfi, en uno de los viveros de los espadachines, o tiradores, de la esgrima en las Islas Canarias.

José Luis Abajo estuvo acompañado por Desirée Báez, presidenta de la Federación Canaria desde 2018, en una nueva etapa, y tras departir con el presidente del CN Metropole, Eduardo Araujo, compartió unos minutos con la veintena de alumnos de la escuela metropolista que se encontraban ejercitándose en nuestra particular Sala de Armas.

José Luis está decidido a trabajar para impulsar la esgrima: «Partimos con unos 6.000 esgrimistas -declaraba en el diario Marca- y tenemos la sensación de que podemos crecer mucho. Así que el objetivo es crecer desde la base, implementar un plan nacional para colegios, que esas escuelas nutran a los clubes y dichos clubes crezcan de manera exponencial. También hay que habilitar un plan especial para el desarrollo de entrenadores, con un proyecto de formación para los que ya tenemos, pero también para generar nuevos técnicos».

 

«Esgrima igual a ganas y curiosidad»

Y compartía su visión sobre este deporte tan singular: «Lo bueno de la esgrima es que es un deporte muy completo. Se puede trabajar desde cero: sólo se necesitan ganas y curiosidad. Y cuando la gente se acerca, se queda y le apasiona. Se potencia el desarrollo mental, la coordinación, los valores (respeto al rival, al árbitro…), capacidad de competir y luchar en la vida… También aprender a tolerar la frustración porque se pierde muchas veces. Y es el ajedrez en movimiento, la partida que tienes que mantener con tu rival».

El presidente de la Española deja este mensaje como tarjeta de visita allá por donde va: «Voy a ayudar a todo el mundo. No voy a prometer nada a nadie. Sólo prometo comunicación y trabajo porque eso es lo que tengo. Voy a ser profesional, a dedicarme a esto. Empiezo con el apoyo del cien por cien, hubo cero votos en blanco y cero en contra en las elecciones».